Salud y seguridad en los centros de cuidado infantil
- Todas las personas encargadas de cuidar a los niños (aunque se trate de media jornada) deben estar capacitadas para hacer la resucitación cardiopulmonar infantil y la maniobra de Heimlich.
- Las guarderías o las casas de familia especializadas deben ser capaces de demostrar que cumplen con las normas de salud y seguridad. Los detectores de incendio, los extintores, las salidas de emergencia y demás tienen que estar aprobados.
- Los bebés no deben estar en la misma sala que los niños mayores (pues podrían atropellarlos) ni tener acceso a sus juguetes (corren el peligro de asfixiarse).
- Todas las cunas, corralitos/parques y sitios para cambiar los pañales deben cumplir con las normas vigentes.
- Tienen que observarse a simple vista los dispositivos de seguridad básicos: protectores de enchufes, seguro en las puertas de alacenas y gavetas, cables eléctricos protegidos o fuera de alcance (hasta los bebés más pequeños pueden tirar de un cable o llevárselo a la boca y electrocutarse).
- El cambio de pañales no debe realizarse en la misma sala donde se preparan los biberones y alimentos. El fregadero ha de estar convenientemente situado para que el personal pueda lavarse las manos después de cambiar los pañales.
- Los bebés no tienen que compartir chupetes, mantas ni otros objetos personales.
- Debe haber seguridad en la puerta de entrada, de modo que se impida el acceso o la salida a personas extrañas; se ha de exigir que los padres firmen la entrada y la salida de su hijo.
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